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    2019-05-17

    El recorrido inicia con una revisión de las colaboraciones de Paz en la revista entre la que destaca la del número 197, de marzo de 1951. El famoso s ibuprofen de David Rousset en torno s ibuprofen los campos de concentración en la . Lo que marcaría la ruptura de Paz con la izquierda stalinista latinoamericana. King señala que este hecho fue significativo en la gestación, en la agenda cultural de Paz, de una revista que como publicara obra literaria, periodismo, política y filosofía. Por esos años, Paz era escritor y diplomátic de tiempo completo. No fue sino hasta su regreso a México, a finales de los años sesenta, que pudo darle forma a la revista deseada. significó un salto dialéctic en la cultura editorial mexicana y un cambio generacional. Antes de que Paz tomara la batuta editorial de el sistema literario mexicano giraba en torno a Alfonso Reyes cuya opinión pesaba en todas las editoriales y en todos los suplementos culturales. Pongamos como ejemplo el comité editorial de la que fue dirigida primero por Carlos Fuentes y luego por Emmanuel Carballo, de 1955 a 1957. Como redactores estaban Alí Chumacero, Antonio Alatorre, Archibaldo Burns, José Luis Martínez, Marco Antonio Montes de Oca y Ramón Xirau. Nómina de futuros académics de El Colegio de México, la , y otros se convertirán en las piedras fundamentales del Fondo de Cultura Económica; aquí se deja ver la mano y la influencia de Alfonso Reyes. En los años setenta, Octavio Paz es el principal renovador y promotor de la modernización de la cultura mexicana. Esto se ve en el interés que Paz puso en la traducción de autores desconocidos en la cultura mexicana. En el comité editorial del primer número de encontramos a Tomás Segovia, Kazuya Sakai, Vicente Rojo y como secretaria y administradora, Sonia Levy. En el valioso trabajo de archivo de King encontramos la documentación del primer intento de Paz por hacer una revista que difundiera a malleus los nuevos autores latinoamericanos, publicara autores inéditos en español y tuviera difusión internacional. En carta de Paz a Arnaldo Orfila fechada el 16 de noviembre de 1967 en Nueva Delhi, el poeta habla de una conversación que había tenido con Malraux, Ministro de Cultura de De Gaulle, sobre lanzar una revista ambiciosa, en español, sobre la cultura y la política latinoamericanas, y que el mismo Malraux le había sugerido que el gobierno francés estaría dispuesto a otorgar ayuda financiera. En carta del 12 de diciembre del 67, Paz le relata a Orfila sus preocupaciones materiales: Pero no hubo arreglo, el dinero del gobierno francés suponía obligaciones indeseables, la revista debía aparecer como parte de la difusión de la cultura francesa a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores, es decir como parte de la del gobierno francés. En otra carta a Orfila, Paz comenta que No fue sino hasta julio de 1971 que los proyectos de Octavio Paz encontraron el apoyo material de Julio Scherer. En octubre de 1971 apareció el primer número de en gran formato y “sin portada al estilo de Los interiores fueron ilustrados por José Luis Cuevas, el artículo principal fue “El tiempo del mito” de Claude Lévi-Strauss, le siguió un ensayo de Henri Michaux, “Ideogramas en China” y cerraba con un artículo de Harold Rosenberg sobre el arte objeto. Tomás Segovia y Salvador Elizondo se hicieron cargo de las traducciones del francés y del inglés, Sakai, del japonés. Así empezó la primera época de —que duraría seis— donde Paz se iría consolidado como editor de una de las revistas más importantes de Latinoamérica.