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  • Era tal el recelo que hab a sobre el enriquecimiento

    2019-06-12

    Era tal el recelo que había sobre el enriquecimiento de los ministros que en enero de 1622 se intentó investigar los orígenes de su riqueza. El mismo mes se publicó un decreto que estipulaba que todos los que habían tenido cargos ret proto oncogene partir de 1592 debían inventariar sus propiedades ante un juez (124). Como sabemos, el chivo expiatorio de don Baltasar de Zúñiga y Olivares fue don Rodrigo Calderón.
    Se hace cada día más difícil leer la obra de escritores mexicanos del siglo , particularmente la de Manuel Payno, quien escribió novelas larguísimas, de costumbres novohispanas en proceso de desaparecer, con enredos amorosos ligados por fuerza de hábito al romanticismo de su época y que la crítica literaria suele juzgar con desdén. Luis González Obregón, por ejemplo, opina que la narrativa de Payno es descuidada, incorrecta y de pocas luces. Antonio Castro Leal, ret proto oncogene por su parte, juzga que la prosa de Payno es de un lenguaje limitado pero ameno debido a su sencillez. Aurelio de los Reyes, quien representa una prometedora generación crítica en torno a Payno, sostiene que es una novela de aprendizaje e imitación de modelos extranjeros, “con una estructura menos consistente” y que “ha ameritado escasa atención”. Carlos Fuentes, como novelista y crítico, es más categórico en su evaluación negativa: La vanguardia en las artes del siglo nos ha alejado de los fundadores de la literatura mexicana, generación que asociamos con una estética de realismo ingenuo y tramas de escaso nivel intelectual o artístico. El estilo narrativo de Manuel Payno, sin embargo —con frecuencia tildado de mero costumbrismo— surge de una tradición literaria con elementos formales en embrión de innegable afiliación a la modernidad. Manuel Payno escribió tres novelas: (1845-1848), (1861), y (1891), en las que se ilumina el México del siglo , trazando en la jerarquía de sus personajes y rebuscadas tramas la gestación republicana en el país, con sus tradiciones en conficto, su sangrienta historia independiente —marcada por guerras civiles, invasiones y varios ideales políticos— y sus planes de desarrollo ligados a la modernidad. Como muchos otros escritores de su tiempo, Payno publicó novelas ofrecidas al público por entregas o en diarios en forma de folletín, de lectura necesariamente interrumpida, continuada a photic zone través de largo tiempo y abonada por el suspenso y la curiosidad del lector. Aparte de sus reconocidos valores históricos y culturales, la narrativa de Payno merece nuestra atención a un nivel artístico —es decir, como obra de ingenio, de facultad discursiva, de inteligencia en su vasta e intrincada concepción. No cabe duda, Payno es un “fundador” con quien la crítica literaria ha sido por lo general severa. Comentando la obra narrativa de Vicente Riva Palacio, Carlos Monsiváis propone una lectura más acorde con los fines artísticos y pedagógicos de los novelistas del siglo en México: Los novelistas mexicanos del siglo no fueron, en su mayoría, escritores de profesión dedicados por completo a sus labores literarias. Casi todos participaron en guerras civiles o contra ejércitos invasores. No obstante, lo más preciado de la narrativa del siglo surgió de la vida política de México —agitada, hondamente partidaria, de incondicionales rencores fratricidas— resultando en una novelística cuyo pulso aún se siente en las mejores novelas de Mariano Azuela, Agustín Yáñez y Carlos Fuentes, es decir, en diferentes generaciones literarias en la historia moderna de México. I Boris Rosen Jélomer nos informa que Payno publicó El fistol del diablo por entregas durante los años 1845-1846 en la Revista Científica y Literaria de México, publicación que fue interrumpida durante la guerra con los Estados Unidos. En los primeros meses de 1848, Payno continuó la publicación de El fistol del diablo en el diario El Eco del Comercio, del cual Payno era director y editor (Payno 2000a: 9). En su investigación y lectura de las diferentes ediciones de El fistol del diablo, Aurelio de los Reyes señala que a partir de 1848 —es decir, durante la última etapa de la guerra contra los Estados Unidos— la escritura de El fistol del diablo perdió su coherencia interna (en particular, las historias de Teresa, Manuel y de Celeste), a consecuencia de estar “mezcladas con la política” (Payno 2000a: 15).